La inteligencia artificial avanza a gran velocidad y ha desplazado el foco del debate desde sus capacidades hacia una cuestión clave: quién controla su desarrollo y bajo qué condiciones. Mientras Estados Unidos y China lideran la carrera tecnológica desde modelos muy distintos, Europa está consolidando un enfoque basado en la regulación, posicionándose como referencia en la definición de estándares para un uso responsable de la IA.
En este contexto, el encuentro «Quién controla la inteligencia: regulación, datos y poder tecnológico» reunió a expertos del ámbito jurídico y tecnológico para analizar los equilibrios necesarios entre innovación, supervisión y gestión del poder tecnológico. A lo largo del debate, se puso de manifiesto que la inteligencia artificial abre oportunidades sin precedentes, especialmente en el acceso a servicios, la eficiencia y la toma de decisiones, pero también plantea retos significativos en materia de control de datos, concentración de capacidades en grandes plataformas y velocidad de adopción frente a la capacidad normativa.
Uno de los ejes centrales fue precisamente el reparto de poder en el ecosistema de la inteligencia artificial. En este sentido, Rocío Catalá, jefa de Operaciones Jurídicas de ECIJA, subrayó que el control no reside en un único actor, sino que se distribuye entre empresas tecnológicas, reguladores y usuarios. Esta realidad obliga a construir un modelo de gobernanza compartida que equilibre la capacidad de innovación con mecanismos efectivos de supervisión y responsabilidad.
El impacto de la IA en el sector jurídico fue otro de los puntos destacados. La creciente adopción de herramientas tecnológicas está transformando la práctica legal, facilitando el acceso a la información y automatizando determinados procesos, pero también redefiniendo el papel del abogado. En este contexto, se destacó la necesidad de adaptación del sector, incorporando estas tecnologías sin perder el criterio jurídico, la confianza del cliente y el valor añadido del asesoramiento especializado.
Asimismo, el debate puso en valor el papel de la regulación europea como elemento diferenciador. La Unión Europea ha sido pionera en el desarrollo de un marco normativo específico en inteligencia artificial, con el objetivo de garantizar un uso ético, seguro y transparente. No obstante, se evidenció que el gran reto reside en encontrar un equilibrio que permita proteger a los ciudadanos y a las organizaciones sin frenar la competitividad y la innovación en un entorno global altamente dinámico.
Otro de los aspectos clave fue la reflexión sobre el acceso real de los ciudadanos a la tecnología y su capacidad de decisión. A pesar de los avances, se señaló que gran parte del poder continúa concentrándose en los grandes polos tecnológicos, lo que plantea interrogantes sobre la soberanía digital, la transparencia en el uso de datos y la capacidad de los usuarios para influir en el desarrollo tecnológico.
En conjunto, el encuentro dejó una conclusión clara: la inteligencia artificial no solo está transformando sectores económicos, sino también las dinámicas de poder, regulación y toma de decisiones. El desafío pasa por articular un modelo en el que empresas, instituciones y sociedad avancen de forma coordinada, garantizando un desarrollo tecnológico que sea competitivo, pero también responsable y sostenible a largo plazo.
Accede al artículo completo publicado en The Objective aquí.
ACTUALIDAD #ECIJA

Belén es directora operativa del área de Legal Tech en ECIJA Madrid. No viene del derecho ni de la tecnología, pero sabe exactamente cómo hacer que ambos mundos funcionen juntos: acompaña equipos, construye metodología y cuida que los proyectos y las personas que los llevan a cabo salgan adelante.
El avance de la inteligencia artificial reconfigura el equilibrio entre innovación, regulación y poder tecnológico, con Europa posicionándose como referente en el marco normativo.

La primera encíclica del Papa León XIV aborda la inteligencia artificial desde una perspectiva humanista y teológica.

La firma abordó desafíos jurídicos y técnicos sobre inteligencia artificial y protección de datos.

ECIJA Barcelona se posiciona como un aliado estratégico del ecosistema de salud digital gracias a su enfoque transversal que conecta derecho, tecnología y negocio.

La inteligencia artificial se consolida como una herramienta clave en la práctica jurídica, especialmente en el análisis de grandes volúmenes de información.

El reciente enfrentamiento entre Anthropic y el Pentágono por el uso militar de la inteligencia artificial ha puesto sobre la mesa una cuestión clave: ¿qué ocurre cuando la legislación no establece con claridad los límites del uso de estas tecnologías?

Evento abordó compliance, gobernanza digital y prompt engineering legal.

ECIJA continúa avanzando en el despliegue de su modelo ECIJA Tech con el lanzamiento de un equipo global de Legal Operations, concebido como una palanca estructural para transformar la función jurídica y alinearla con las prioridades del negocio.





